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Desastre municipal con Oswaldo García Jarquín

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Con la llegada del primer gobierno municipal emanado del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en la capital oaxaqueña impera un desorden total donde el ambulantaje hace de las suyas, la inseguridad se ha recrudecido, lo abusos de la policía municipal están a la orden del día, la basura es un problema pendiente y el deterioro de las calles persiste. La imagen que muestra la otrora Verde Antequera a propios y extraños es la de una ciudad sumida en el caos

 

Diana Paola CANCINO

 

Cinco meses bastaron para que la administración del morenista Oswaldo García Jarquín cambiara la cara de la ciudad de Oaxaca de Juárez, reconocida en antaño como la “Verde Antequera”, a un desastre.

Ambulantaje, inseguridad, caos vial, basura, baches, abusos policiacos, bloqueos, marchas y plantones forman parte de la imagen cotidiana del Centro Histórico, declarado en 1987 como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), al igual que la zona arqueológica de Monte Albán.

El pasado 25 de abril, Oaxaca de Juárez cumplió 487 años de ser elevada al rango de ciudad, para celebrarlo, las autoridades municipales gastaron en promedio dos millones 500 mil pesos en la presentación de un cantante en la Alameda de León, entre otras actividades.

La ciudad lució también, ante turistas nacionales y extranjeros, las calles del Centro Histórico tapizadas de baches.

Mientras, el pulpo del ambulantaje, día a día, ante la impunidad de que gozan una treintena de líderes, avanza sin freno en las calles del primer cuadro.

Las banquetas del palacio de gobierno están convertidas en un mercado por agrupaciones de mujeres triquis, quienes desde hace años se apoderaron del lugar.

En las calles Bustamante, Las Casas, Flores Magón, Hidalgo y otras, además del Andador Turístico, los tentáculos de los “líderes” del comercio informal se extienden.

Los alrededores del zócalo también se volvieron en un mercado en el que se expenden desde artesanías, aguas frescas, dulces regionales, discos piratas y fritangas.

Nadie los frena. Estadísticas revelan que operan en el primer cuadro de la ciudad de Oaxaca de Juárez alrededor de dos mil 500 puestos de vendedores ambulantes.

En 2018 estaban instalados ilegalmente mil 400 de esos locales en calles y banquetas del primer cuadro.

A fines de enero de este año se contabilizaron aproximadamente mil 800 puestos en la vía pública sin permiso. Un operativo para retirarlos, pero fallido.

Carmen Luján Corres, dirigente de la organización “Renacimiento”, es señalada como una de las lideresas que gozan de la impunidad de las autoridades municipales y, junto con sus seguidores, han protagonizado enfrentamientos con quienes dicen, “les quieren robar sus espacios”, además de agredir a inspectores y policías municipales.

En el caso de los ambulantes, supuestamente en octubre de 2008, hubo un acuerdo del cabildo del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez para suspender la entrega de nuevos permisos para comercio en vía pública.

Se redujo temporalmente la proliferación de puestos, pero el padrón de vendedores se incrementó durante la presidencia municipal del aliancista Luis Ugartechea Begué (2012-2014).

Después, en el trienio 2014-2016 del priista Javier Villacaña Jiménez, se instalaron más locales en el primer cuadro de la ciudad; lo mismo sucedió en la segunda administración de José Antonio Hernández Fraguas.

Mientras, los habitantes de la ciudad de Oaxaca de Juárez están prácticamente desprotegidos. Asaltos, caos vial e impunidad de la sección 22 del SNTE, cuyos integrantes, la semana pasada, rompieron el piso de la cantera frente a la Catedral Metropolitana para instalar un módulo. Nadie lo controla.

En oficinas de regidurías y direcciones del Ayuntamiento citadino prevalece el caos. Nadie sabe dónde están ubicadas cuando algún ciudadano pregunta. Las secretarias y empleados se distraen hablando por teléfono celular. ¿Y los jefes?, “afuera del edificio del palacio municipal en una reunión”, afirman.

En hojas de papel bond los funcionarios escribieron los nombres de sus despachos y los colocaron en las puertas de sus oficinas, “para que la ciudadanía los identifique”.

Mientras, la inactividad prevalece en el ayuntamiento morenista, las cifras de inseguridad se elevan. De acuerdo a las estadísticas, por lo menos el 40 por ciento de los habitantes de la ciudad de Oaxaca de Juárez ha sido víctima de la delincuencia.

Oaxaca de Juárez, al igual que Salina Cruz, Tuxtepec, Puerto Escondido, está clasificada como una de las ciudades más inseguras de la entidad.

En barrios y colonias de varias partes de la ciudad, los habitantes han llegado al extremo de colocar cámaras de vigilancia y mantas con mensajes de advertencia a los delincuentes: “si te agarramos robando, te vamos a linchar”.

En marzo de este año, en el barrio Xochimilco, un hombre fue detenido por los vecinos al escuchar los gritos de auxilio de otro de los pobladores.

El delincuente intentó huir, pero fue perseguido hasta un lote baldío, donde lo sometieron y le arrebataron una batería de auto que había hurtado.

Furiosos, los vecinos intentaron lincharlo, pero finalmente llegó la policía y lo entregaron.

José Márquez Pérez, presidente del Patronato Pro Defensa y Conservación del Patrimonio Natural y Cultural del estado de Oaxaca (ProOax) –organización civil fundada en 1993 por el pintor Francisco Toledo-, resalta que la ciudad de Oaxaca de Juárez, “está en el abandono total”.

Refirió que no hay un plan de manejo del Centro Histórico, cuya área está perfectamente delimitada, y que tendría que estar acorde a la legislación correspondiente.

A cinco meses de la administración de García Jarquín, no hay un Plan de Desarrollo Municipal.

En febrero de este año, el edil citadino inauguró los trabajos de “mesas temáticas” cuyo eje principal, según dijo, sería “Ciudad Sustentable”, y señaló en esa ocasión que en el Plan de Desarrollo Municipal “tendrían cabida todas las voces”.

Supuestamente ese Plan involucraría a especialistas, académicos, universitarios, comerciantes, empresarios, padres y madres de familia, “para enriquecer ese documento rector y delinear las acciones prioritarias para transformar la ciudad de Oaxaca de Juárez”. Sin embargo, a la fecha no se ha dado a conocer el documento.

Por otra parte, estadísticas al respecto indican que la superficie de áreas urbanas representa el mayor porcentaje en el municipio de Oaxaca de Juárez, con 38.3 por ciento del total, mientras que en el estado representa sólo el 0.4 por ciento.

Resalta que las zonas de reserva ecológica ubicadas en los cerros de San Felipe, del Fortín y en la agencia municipal Guadalupe Victoria están gravemente deterioradas, lo que, junto al cambio climático y al crecimiento de la mancha urbana, pone en grave riesgo el desarrollo sustentable del municipio.

A su vez, la encuesta intercensal del INEGI señala que el municipio de Oaxaca de Juárez hasta el 2015 tenía una población de 264 mil 251 habitantes, de ellos 119 mil 970 (45.4 por ciento) son hombres y 144 mil 281 (54.6 por ciento) mujeres, lo cual, en relación al total del estado, representa el 6.9 por ciento de los 3 millones 801 mil 962 habitantes.

El marco geoestadístico 2015 indica que la superficie de la mancha urbana era de 4600.15 hectáreas; y en la localidad urbana había 4 mil 431 manzanas, 273 colonias, 330 camellones y 15 glorietas.

La basura, es otro problema que las autoridades municipales no han podido solucionar de manera eficaz. Diariamente en la ciudad se generan aproximadamente 800 toneladas de desechos, muchos de los cuales se acumulan en las esquinas ante la falta de un buen servicio de recolección o depósitos donde pueden ser depositados esos residuos.

La autoridad municipal, sin embargo, culpa a la ciudadanía de “no esperar al carro recolector para que recoja los desechos”.

En tanto, el caos vial continúa en calles y avenidas, donde, según en promedio, circulan diariamente 180 mil vehículos, 75 por ciento de las cuales proceden de los municipios conurbanos.

Las autoridades de Vialidad municipal, por su parte, afirman que “no tienen el suficiente personal” para controlar el tránsito vehicular y evitar los embotellamientos en cruceros de alta concentración.

Esta situación ha provocado en horas pico –momento de máximo tránsito u ocupación de un servicio, especialmente de comunicaciones o transporte-, que se generen altos índices contaminación del aire.

El sector transporte es uno de los principales responsables de la contaminación del aire, debido al uso de combustibles fósiles, cuya combustión es el origen de las emisiones causantes del problema. Y, en la ciudad de Oaxaca de Juárez circulan diariamente alrededor de 900 autobuses del transporte urbano y suburbano.

Con el lema “Oaxaca Verde”, un colectivo de jóvenes recaba firmas ciudadanas que respalden una petición al gobierno municipal para adquirir un medidor de partículas de aire móvil.

Consideran que “la legislación tanto federal como estatal, así como diversas recomendaciones internacionales son base legal para intervenir ante emisiones de gases contaminantes ocasionadas deliberadamente, sin embargo, la ciudad no cuenta con las herramientas para sustentar una denuncia de ese tipo”.

Por ello, agregan, “hace falta un medidor de partículas de aire móvil, para poder dar seguimiento a las denuncias y aplicar la ley”.

“Nos dimos cuenta de esa situación, y por eso lanzamos la convocatoria, porque la contaminación del aire es un problema que afecta a toda la ciudadanía”, indicaron.

Así han transcurridos los primeros cinco meses de la gestión de García Jarquín.

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