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Suicidio, ¿acto de liberación o desesperación?

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Para el año 2020, dentro de cinco años, la cifra podría crecer a 1.5 millones de suicidios en el mundo

José HANNAN ROBLES

FOTO 1El suicidio: es un acto totalmente consciente e intencional, que busca como resultado final producir la propia muerte (Durkheim, 1974).

Suicidio, del latín suicidium, de sui, sí mismo, y caedere, matar. Es el acto por el que una persona, deliberadamente, se provoca la muerte.

Érika Ruiz Santiago, coordinadora del programa de Salud Mental de los Servicios de Salud Oaxaca, aseguró que en Oaxaca se desconoce el número de suicidios que se presentan porque no existe un sistema formal  en cuanto a los datos de las causas de muerte, sin embargo, consideró que está en término medio a nivel nacional.

Refirió que de acuerdo a la Organización Panamericana de Salud (OPS) y la Organización Mundial de Salud (OMS)  para el año 2020, dentro de cinco años, la cifra podría crecer a 1.5 millones de suicidios en el mundo.

Indicó que el grupo poblacional con mayor riesgo de suicidio está entre los 10 y 44 años, pero con mayor énfasis entre los 10 y 24 años de edad.

Son niños que están en el último grado de la instrucción primaria. Adolescentes que cursan la secundaria, personas que están en el umbral de la vida productiva, concluyendo una carrera o tienen expectativas de realizar una profesión y no tienen los elementos para hacerlo.

En la etapa de la edad reproductiva, están formalizando una relación con expectativas a futuro, es como cuando están construyendo todo lo que será su plan de vida, apuntó.

El suicidio puede ser por imitación, y sucede mucho en los jóvenes de 10 a 24 años. También por reto, por venganza es decir, “tú no me quieres, ahora te dejaré este dolor como tu responsabilidad, porque tú me dejaste” o “ya no soy importante en tu vida ahora cargarás con mi muerte”.

El suicida afecta en promedio a cinco o seis personas que lo rodean, entre padres, esposa, hijos, amigos”.

Se suicidan más los varones que las mujeres. Lo intentan más éstas últimas, pero lo logarán más los hombres por los métodos más letales que utilizan.

La desesperanza, caracterizan a personas proclives al suicidio

La coordinadora del programa de Salud Mental de los Servicios de Salud Oaxaca, en entrevista explicó que la principal característica de una persona que se quita la vida es la desesperanza,  con frecuencia tiene ideas como: “estoy pensando en que esta vida no vale nada”, “nadie me quiere”, “no soy importante para nadie”.

Carece de un soporte social, una red de apoyo que le ayude a manejar la situación por la que atraviesa, que pueden ser enfermedades mentales, antecedentes en la familia de personas que han vivido suicidio, pudiendo ser una tía o la mamá, que se prende como un mecanismo para una solución de un conflicto.

La entrevistada hace énfasis al anotar que el suicidio es una solución definitiva para un problema temporal, sin retorno ni vuelta atrás.

Las causas que llevan al suicidio

FOTO 2El ritmo de vida que estamos viviendo, los medios de comunicación se suman a los factores que inducen al suicidio.

“Los medios de comunicación tienen gran importancia en la prevención, porque si una persona ya está pensando en quitarse la vida, en tomar pastillas o tirarse al paso de un camión, cuando lo lee o ve en la televisión es como el empujoncito que estaba esperando. Percibe que el método que estaba pensando sí funciona, y el medio de comunicación le da el empujoncito”, explicó.

Uno de los factores de riesgo es estar en un estado depresivo e ingerir alcohol o alguna droga para poder escapar de la situación que no se puede manejar de manera consciente, consumándose, muchas veces, el suicidio bajo el influjo del alcohol o drogas.

El suicidio y las conductas suicidas generalmente se da en personas que presentan uno o más de los siguientes factores: depresión, consumo de alcohol o drogas, trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia, trastorno bipolar, trastorno límite de la personalidad, situaciones estresantes por problemas financieros, falta de trabajo, relaciones interpersonales.

También es causa de que una persona decida quitarse la vida, la edad.

La depresión está teniendo una serie de consecuencias muy lamentables y graves, al grado de que la persona al estar deprimida no visualiza una alternativa de vida, explicó.

No pueden manejar habilidades de afrontamiento, es decir, no tienen habilidades internas, a nivel de pensamiento, a nivel de cognición, carecen de herramientas para poder sobrellevar una ausencia, un duelo, una carencia.

Un ejemplo es un niño cuando pierde a su mascota, en la relación con la mascota hay una fuerte energía, existe afecto, se deposita en ella mucho afecto, y al perderla no sabe cómo manejar esta situación.

Ruiz Santiago recomendó a los familiares o personas que están cerca del menor, saber manejar la noticia cuando el pequeño pregunte por qué se murió su abuelito, por ejemplo.

En el contexto de un niño no se conoce en su totalidad lo que es la muerte, se le dice “tu abuelito está en el cielo”, “Se lo llevó Diosito”. En el menor se fija la relación muerte-cielo, y le nace la idea de “entonces yo me puedo morir para estar con mi abuelito”.

Las formas de suicidarse

Los intentos de suicidio, en su mayoría, no terminan en muerte. Muchos intentos de quitarse la vida se llevan a cabo en una forma en que el rescate sea posible. Son intentos que con frecuencia representa un grito en busca de ayuda.

El envenenamiento o una sobredosis son formas menos probables de llevar a la fatalidad. En cambio el varón tiene mayor probabilidad de escoger métodos violentos, como dispararse, lo que conlleva a que los intentos de  suicidio terminen en muerte.

Según datos, dijo Ruiz Santiago, la forma de suicidarse son principalmente por ahorcamiento, disparo de arma de fuego y consumo de pesticidas o envenenamiento.

Un porcentaje muy alto de las personas que logran el suicidio dieron aviso antes, pero no estamos preparados ni capacitados para entenderlos, sin embargo, es la principal fuente de prevención en estos casos, sostuvo.

Ciertos síntomas o comportamiento antes de un intento de suicidio, son: cambio repentino en el comportamiento, sobre todo calma después de un periodo de ansiedad; tener dificultad para concentrarse o pensar claramente; pérdida de interés en actividades que la persona solía disfrutar.

Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas ilícitas o hacerse cortaduras en el cuerpo; alejarse de los amigos o no querer salir; regalar las pertenencias; hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño; externar sentirse desesperanzado o culpable; cambiar hábitos alimenticios o de sueño; comprar una arma o pastillas a manera de preparación para quitarse la vida.

Despedirse de sus pertenencias; expresar frases como “qué pasaría de este mundo si ya no estuviera”, “mamá, papá algún día cómo será la vida sin mí”. Se desprende del muñeco, de ciertas cartas y fotografías, de las cuales no se despegaba o les tenía mucho afecto.

La Secretaría de Salud le apuesta todo a la prevención, cuenta con psicólogos, principalmente, en las unidades de salud, la creación de redes de apoyo.

En los casos en que el origen es biológico y emocional se tienen muchas formas de intervenir, pudiendo ser a nivel de antidepresivos, siendo lo ideal que el antidepresivo vaya acompañado de psicoterapia y de las redes de apoyo, este sería el tratamiento integral.

Al pedirle su opinión sobre el suicidio asistido, anotó: “es una situación bien particular, porque el que decide ya no seguir con su vida ya tiene un trabajo mental interno muy intenso; ahora viene la otra parte, quien lo realiza entra a un juego de ética, de valores, de moral, no es un tema fácil. Como parte de la Secretaría de Salud yo no podría dar una opinión, en este sentido”.

Suicido, fenómeno complejo

FOTO 3El suicidio es un fenómeno bien complejo, se habla de tres muertes en un mismo acto, en un teatro, una muerte cognitiva a nivel de pensamiento, una muerte social y una muerte biológica.

Las personas que pretenden matarse, con frecuencia están tratando de alejarse de una situación que parece imposible de manejar, como sentirse avergonzado, culpable o sentirse como una carga para los demás, rechazado y víctima.

Influye también, el envejecimiento, la muerte de un ser querido, el consumo de droga o alcohol, un trauma emocional, una enfermedad física grave, el desempleo y los problemas financieros.

En los jóvenes los factores de riesgo son: acceso a armas de fuego, tener un familiar que cometió un suicidio, antecedentes de autoagresión deliberada, de abandono o maltrato, rotura sentimental.

La prevención del suicidio es una necesidad que no se ha abordado de forma adecuada ante la falta de sensibilización sobre la importancia de este problema y tabú, que impide que se hable abiertamente de ello.

La prevención del suicidio reclama también la intervención de sectores distintos del de la salud, como por ejemplo los medios de comunicación, la religión, la policía, entre otros.

“Todos podemos intervenir en la prevención hablando de nuestros sentimientos. Nuestra cultura no nos educa a la expresión de emociones. La mujer llora y es común, se ve de manera cotidiana, en los varones no; por ejemplo, en un sepelio lloran más las mujeres, porque culturalmente educan a los hombres  a que no deben llorar. El dolor no se expresa porque se ve como un signo de debilidad”, explicó.

Hay que educar a los niños y niñas a expresar sus emociones, a saber que cuentan con sus padres, el hermano, el amigo, que puede brindar apoyo, la simple escucha es un elemento de apoyo para el que sufre en todos los sentidos”.

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