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Necesaria y urgente la refundación de la UABJO

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Hay corrupción, impunidad, falta de transparencia y de rendición de cuentas; manera abusiva y autoritaria, la mafia del poder universitario lo mismo impone rectores, directores, coordinadores académicos y administrativos, catedráticos

Pedro Sosa Gutiérrez

En fecha 21 de diciembre del 2018 se suscribió el Convenio de Apoyo Financiero de Recursos Públicos Federales no regularizables U-006 celebrado entre la Secretaría de Educación Pública (SEP), el titular del Poder Ejecutivo del Estado de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa y el rector de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, Dr. Eduardo Carlos Bautista Martínez, del cual se deducen una serie de acciones a implementar teniendo como fecha límite el 21 de marzo del año 2019.
En información publicada en el portal de transparencia de la UABJO y que al rubro Ficha General de información (https://sep.entransparencia.mx/universidad/UABJO#), menciona el convenio por el cual la SEP hace entrega de recursos extraordinarios al Ejecutivo estatal y éste a la Universidad por un monto de $51’000,000.00 (Cincuenta y un millones de pesos 00/100 m.n.).
En dicho Convenio la Universidad se obliga a Incorporar o fortalecer en su reglamentación las disposiciones en materia de disciplina financiera institucional, para atención al déficit financiero, observando los principios de legalidad, honestidad, eficacia, eficiencia, economía, racionalidad, austeridad, transparencia, control y rendición de cuentas en el ejercicio de los recursos públicos.
Como antecedente, no pasa por alto la Proyección Financiera de la UABJO para el año 2018 dada a conocer al Consejo Universitario en sesión ordinaria del 6 de abril del 2018 (http://www.transparencia.uabjo.mx/obligaciones/rectoria/articulo-70/fraccion-29/70-29-938-proyeccion-financiera-uabjo-2018-presentado-ante-e…-2018.pdf), en la que el rector informa del presupuesto que recibió la Máxima Casa de Estudios en el estado por parte del Gobierno Federal y que fue para el 2018 de 929 millones 260 mil 671 pesos; del Gobierno estatal de 109 millones 821 mil 587 pesos y lo que se obtiene de ingresos propios que ascendió a 37 millones 901 mil 249 pesos, la suma de las tres aportaciones ascienden a un monto total de 1,076 millones 983 mil 507 pesos.
En ese entonces el rector informó que la Universidad poseía para ese 2018, un déficit estimado por la cantidad de 135 millones 385 mil 155 pesos.
Ante dicha información, surge el reclamo de diversos sectores de la Universidad por la falta de transparencia y rendición de cuentas en la administración de los recursos destinados a diversos rubros que van desde el pago de la plantilla laboral, contratación de personal académico, prestaciones, infraestructura, así como la nómina confidencial que se maneja desde la Secretaría de Finanzas en coordinación con la Outsourcing contratada para ocultar nóminas y personal que en teoría labora para dicha institución y cuya identidad se desconoce, actos que ya se venían ejecutando desde la administración del ex rector Eduardo Martínez Helmes y que el actual rector está obligado a auditar y que se ha negado hasta el momento.
Es claro que la UABJO necesita un rescate financiero, sin embargo, éste no puede transitar en un escenario confiable cuando la estructura administrativa y académica de facultades, escuelas e institutos ha sido engordada para pagar cuotas políticas con la finalidad de mantener el control de la Universidad (y de su presupuesto) a través de la mafia del poder universitario que de manera abusiva y autoritaria lo mismo imponen rectores, directores, coordinadores académicos y administrativos, catedráticos, que incluso, controla los nuevos ingresos a diversas áreas de educación superior violentando los controles normativos para tal fin.
Estos actos de corrupción e impunidad impactan de manera directa el presupuesto universitario, hacen inevitable la existencia del déficit del cual se queja el rector, ejemplos hay muchos, tan solo basta mencionar a la Facultad de Idiomas que cuenta con un director y 21 coordinadores (http://www.idiomas.uabjo.mx/media/23/2017/10/OrganigramaIdiomas.pdf), para una población de poco mas de 800 alumnos; otro ejemplo es la contratación en el 2016, 2017 y 2018 de un aproximado de 300 nuevos profesores en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, por lo que no se cuenta con información para conocer los perfiles profesionales de ingreso, así como las asignaturas que imparten y las remuneraciones que perciben ya que en dicha contratación no participó la Secretaría Administrativa y quien asumió tal función fue la Secretaría de Finanzas, el mismo caso lo es la Facultad de Contaduría y Administración, actualmente, dichas Facultades se han negado a ser auditadas.
En relación al rubro de información contenida en el Portal de Transparencia de la Universidad, relativa al Directorio del personal directivo (http://www.transparencia.uabjo.mx/articulos/articulo-70/fraccion/7-directorio) de las 27 unidades académicas, escuelas e institutos, solo aparecen 10, es decir, omiten 17, lo que no permite identificar sus estructuras orgánicas para conocer los montos que se erogan por concepto de remuneraciones de directores y coordinadores académicos y administrativos, cuántos son y cuáles son sus funciones, lo que hace notoria la opacidad en el manejo de información.
A la fecha, no existen estrategias de rendición de cuentas que permitan a la Administración Central de la Universidad auxiliarse con los recursos propios que obtienen y controlan las escuelas y facultades, cuyos conceptos van desde inscripciones, reinscripciones, cursos de inducción, cursos propedéuticos, material didáctico, sin contar con las “cuotas” que se exigen para agilizar los trámites administrativos, cursos, constancias, pagos de exámenes extraordinarios o título de suficiencia, titulación, y un sin número de rubros de los cuales no existen registros que orienten a conocer los montos específicos de ingresos propios.
Los directores de escuelas y facultades afines a la mafia del poder en la Universidad se oponen a ser auditados, lo que ha permitido el enriquecimiento ilícito a través del ejercicio discrecional de los ingresos denominados recursos propios, amparándose en la autonomía universitaria, ¿temor o complicidad? Es imprecisa la respuesta.
Es importante para el rector Dr. Eduardo Carlos Bautista Martínez, tener presente que las Instituciones Públicas de Educación Superior están obligadas a rendir cuentas de los recursos que les otorga el Estado, es comprensible la importancia del Convenio de Apoyo Financiero de Recursos Públicos Federales no regularizables suscrito en fecha 21 de diciembre del año 2018, sin embargo, no se visibiliza el compromiso institucional de cumplir con la transparencia y rendición de cuentas.
Es latente la exigencia de transparentar el uso y la distribución de los recursos otorgados por el estado, así como todas aquellas actividades relacionadas a dicho presupuesto desde el inicio de su gestión rectoral, por lo que deben ser auditadas para conocer las razones o motivos del déficit financiero por el cual ha solicitado el apoyo del Estado.
Es de llamar la atención el rubro denominado acciones emprendidas, en cuya publicación relativa a la Implementación de los Lineamientos de Austeridad, para el eficiente gasto de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca por acuerdo del Comité de Saneamiento y Atención Financiera de la Universidad, que señala el día 9 de septiembre del año 2016 (año de inicio de su gestión como rector) y cuya fecha de cumplimento lo es el 21 de marzo del año 2019; la pregunta obligada es ¿Qué acciones se han implementado a partir de esa fecha para cumplir con los principios de legalidad, honestidad, eficacia, eficiencia, economía, racionalidad, austeridad, transparencia, control y rendición de cuentas, en el ejercicio de los recursos públicos desde la fecha del acuerdo del mencionado Comité? La conclusión es obvia.
Ante la ausencia de acciones concretas para tal fin, es imperativa la necesidad de la creación de mecanismos de rendición de cuentas que permita el fortalecimiento de la Universidad, así como el combate a la corrupción, incluido el desarrollo de políticas públicas que atiendan de manera integral las necesidades y demandas de la comunidad universitaria, evitando la simulación.
La transparencia de la información, que implica de manera rigurosa la publicidad de todos aquellos actos en los que se ejerce el presupuesto público, es premisa fundamental, obligando a que la información que se dé a conocer para los efectos de rendición de cuentas deba ser confiable, relevante, clara, accesible, comprensible, completa, medible, verificable, oportuna, útil y pública, pues con ello se coadyuvará a proscribir las malas prácticas en el ejercicio del presupuesto universitario para abatir la corrupción existente en toda la estructura orgánica de la Universidad.
La autonomía universitaria, no es ni debe ser sinónimo de impunidad, como universidad pública, la UABJO está sujeta al orden normativo a que se refiere el artículo 5º de su Ley Orgánica y que imperativamente establece que la Universidad se regirá por las disposiciones y principios fundamentales de la Constitución General de la República y la particular del estado. Al caso de transparencia y rendición de cuentas es de observar lo establecido en el art. 6° de la Constitución Federal armonizado con la Ley Federal de Transparencia y Accesos a la Información Pública, como así lo establece en su artículo 1º relativo a los sujetos obligados y que en este caso incluye a los órganos autónomos que reciban y ejerzan recursos públicos federales, es decir, las disposiciones legales existen y obliga a todos.
Por otra parte, como entender entonces que la Universidad sustentada en la garantía constitucional de la autonomía a través de sus órganos de gobierno tendrá las facultades y deberes para el cumplimiento de sus fines; cuándo dicho orden normativo no es acorde a la realidad académica y administrativa, en dónde prevalecen los acuerdos políticos antes que la aplicación de la Ley; cuándo no existe transparencia ni reglas claras en los procesos electorales para elegir autoridades, en dónde el voto corporativo y la creación de mecanismos de control porril, define el triunfo o la derrota de quienes aspiran a dichos cargos universitarios, en franca violación a los principios rectores de todo proceso electoral; cuándo al amparo de la autonomía, de manera arbitraria se contrata personal académico sin perfiles exigibles por el Estatuto Académico y se remueve a otros por sus preferencias políticas; cuándo no se administra racionalmente el patrimonio de la Universidad, omitiendo la implementación de políticas públicas de transparencia y rendición de cuentas; cuándo se ataca y sanciona la libertad de pensamiento, todos estos actos por demás graves que se traducen en violación de los derechos humanos.
El reto permanente de la comunidad universitaria en cuanto a su autonomía, implica la obligación de protegerla y no poner en riesgo su integridad, es el rector como autoridad ejecutiva a quien se impone dicha obligación de observar el cumplimiento de la legislación universitaria, pues la falta de buenas prácticas en ejercicio presupuestal ha permitido la injerencia del Estado.
Hoy a escasos dos meses de plazo para cumplir con el Convenio por el cual se otorgaron recursos extraordinarios y ante un emplazamiento a huelga y los que están por venir, en los que entre las demandas sindicales está la creación de nuevas plazas, jubilaciones, recategorizaciones, laudos, que desde luego implican recursos financieros, se prenden los focos rojos de un escenario de posible incumplimiento que traería como consecuencia una nueva intervención del Estado.
Es de suma importancia y por demás urgente la refundación de la UABJO, no solo el país merece una cuarta transformación, la Universidad merece también una transformación a fondo en la cual participe democráticamente la comunidad universitaria, para ello se hace necesario la Reforma Universitaria que incluya la creación de un nuevo Marco legal integral completo, que permita implementar acciones que fortalezcan su ámbito académico, financiero, administrativo y electoral, en este último rubro es donde se han generado disputas por el control del poder que impide la recomposición del tejido social universitario, se puede avanzar para obtener resultados, la indiferencia y la ausencia de compromisos reales para su concreción es el muro a derribar.

PIES DE FOTO:
1.- La UABJO se encuentra hundida en una grave crisis financiera producto de la corrupción y muchos vicios.
2.- El porrismo y la falta de transparencia y rendición de cuentas han llevado a la Máxima Casa de Estudios a enfrentar una de los peores crisis de su historia.

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