Portadas Reportajes

Músicos, “chapulines” y “caciques”, líderes del Congreso del Estado

 

 Corrupción, obstrucción de la justicia, tráfico de influencias y  traición a los estatutos de su partido, son algunas de las acusaciones que recaen sobre los actuales integrantes de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados. Irineo Molina, por Morena; María de las Nieves García, por el PRI; Carol Antonio Altamirano, por el PRD; Juan Mendoza Reyes, por el PAN, y Jesús Romero, por el PT, tienen la encomienda de redimir la figura del Poder Legislativo, luego de los escándalos protagonizados por los integrantes de la pasada legislatura, quienes estuvieron envueltos en acusaciones de malversación de recursos y enriquecimiento ilícito; sin embargo, a prácticamente seis meses de haber asumido el cargo, no hay visos de cambio ni de sanciones en contra de los funcionarios que se encargaron de saquear al estado

 

 David MÉNDEZ / Jazmín GÓMEZ

 

Cinco personajes que tienen en su haber acusaciones de corrupción, obstrucción de la justicia, tráfico de influencias y de traición a los estatutos de su partido conforman la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la LXIII Legislatura local.

Ellos son los que se encargan de dirigir actualmente el rumbo del Congreso de Oaxaca, una institución que permanece hundida en una crisis de credibilidad a raíz del actuar de los integrantes de la pasada legislatura, sobre los que recaen señalamientos de desvío de recursos, recibir sobornos y haberse desempeñado con ineficiencia legislativa.

A seis meses de haber asumido el encargo de dirigir los destinos del Poder Legislativo los representantes del PRI, Morena, PRD. PAN y PT han dado muestras de ineficacia para sancionar los escandalosos actos de corrupción cometidos durante la pasada administración gubernamental y muestran desacuerdos para sacar adelante temas torales como el Sistema Estatal Anticorrupción, el juicio político en contra de Gabino Cué Monteagudo y la anulación del fuero de los legisladores.

 

Líder de Morena,

de músico a diputado

 

Irineo Molina, un músico que “amenizó” en uno de los tugurios más afamados de Tuxtepec, vinculado con personajes cercanos al PRI y que podría ser expulsado de su partido en próximas semanas, encabeza a la fracción parlamentaria de Morena, la “verdadera izquierda de México”, como le llaman sus dirigentes estatales y nacionales.

El pasado primero de diciembre, Molina fue acusado de traición y desacato a los lineamientos de su instituto político por acudir a la toma de protesta del hoy gobernador del estado, el priista Alejandro Murat Hinojosa, sin notificarle ni a sus compañeros de bancada ni a su dirigencia estatal.

El exedil en dos ocasiones por San Juan Chiltepec, amigo del exdiputado Elías Cortes, también priista, se ha negado a hacer señalamientos públicos en contra del exgobernador Gabino Cué y de sus funcionarios, por los actos de corrupción que se les imputan y que podrían haber derivado en el desvío de al menos 30 mil millones de pesos.

Mientras en Veracruz, Chihuahua y Quintana Roo las pesquisas en contra de integrantes de los gobiernos anteriores han desembocado en la detención de políticos y en la emisión de órdenes de aprehensión, el hasta hoy líder de los legisladores de Morena ha centrado su discurso en que no han sido detectados elementos para fincar responsabilidades en contra del exgobernador de la entidad.

Entre 2011 y 2012, este personaje, nacido en 1976 y licenciado en informática por el Instituto Tecnológico de Tuxtepec (ITT), trabajó como director en la Secretaría General de Gobierno (Segego); además, las dos veces que ganó las elecciones municipales de su población, fue abanderado por el partido Movimiento Ciudadano, del mismo que emanó Gabino Cué Monteagudo.

 

Coordinadora del PRI estuvo

 involucrada en actos ilícitos

 

María de las Nieves García Fernández, una ex funcionaria que fue investigada y sancionada con 10 años de suspensión en el servicio público por cometer actos ilícitos cuando estuvo al frente de la Secretaría de Salud, en el periodo de Diódoro Carrasco Altamirano, es hoy la líder del PRI en el Poder Legislativo.

Exvocera de Alejandro Murat en la campaña de 2016, García Fernández y su bancada se han encargado de dotar de inmunidad a los anteriores líderes de la Jucopo, entre ellos el actual secretario General de Gobierno, Alejandro Avilés Álvarez, señalado de haber intervenido en la malversación de mil 500 millones de pesos.

La exsecretaria de Salud fue una de las principales promotoras de la fracasada iniciativa que incorporaba a la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión (CORTV) a la Coordinación de Comunicación Social; sin embargo, poco ha hecho por promover medidas que coadyuven a esclarecer los motivos por los que esta entidad figura actualmente como el estado con mayor rezago de México.

Como coordinador de fracción, tiene la encomienda de promover las reformas constitucionales que den a Oaxaca un sistema anticorrupción de avanzada, pero tampoco ha abordado el tema.

 

PRD, líder “chapulín”

 

El Partido de la Revolución Democrática (PRD), que hoy vive su peor crisis interna desde su fundación, con una gran parte de sus integrantes refugiándose en Morena, figura como la tercera fuerza política del Congreso.

Su líder es Carol Antonio Altamirano un ex priista que durante 2016 apoyó la continuidad del gobierno de Gabino Cué Monteagudo, a pesar de los señalamientos que recaían sobre la administración pública por la ingobernabilidad y parálisis económica en la que se sumió el estado.

Antonio Altamirano apoyó la postulación de José Antonio Estefan Garfias, candidato perdedor e imposición del exgobernador, lo que al final de cuenta marcó el declive del Sol Azteca.

El coordinador perredista fue acusado de incurrir en actos de malversación de recursos durante el periodo en que se desempeñó como edil de Asunción Ixtaltepec, en el Istmo de Tehuantepec, entre 2008 y 2010.

Además, en 1995, cuando se desempeñaba como presidente del Comité Directivo Municipal del PRI en Ixtaltepec, fue acusado de proteger a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Alberto Antonio Calderón, hermano del entonces candidato del PRD a la presidencia municipal, José Calderón.

En 2016, tras apoyar la candidatura de José Antonio Estefan Garfias, Altamirano fue postulado por el Partido Acción Nacional (PAN) como candidato a diputado por el distrito de Salina Cruz, lo que fue catalogado como un acto de prostitución política.

Esta maniobra fue impugnada tres veces por diversos actores al interior del blanquiazul, pero ninguna prosperó. Al momento de acreditarse como legislador, el funcionario se registró con la bancada del PRD y le dio la espalda a Acción Nacional.

 

PAN,  entre corrupción y cacicazgos

 

La cuarta fuerza en el Poder Legislativo de Oaxaca es el PAN, afectado severamente por la crisis gubernamental provocada por la anterior administración y por la debilidad de los cuadros que los representaron en las pasadas elecciones.

Acción Nacional vive una convulsión interna de la que acusan a Juan Mendoza Reyes, expresidente estatal y hoy coordinador parlamentario. Esta crisis ha sido catalogada como la más grave en la que se ha visto envuelta este instituto político en su historia en Oaxaca.

Mendoza es señalado intentar perpetuarse en el poder, a través de un cacicazgo en el que ha utilizado tanto a familiares como a otros aliados.

Como presidente estatal del blanquiazul, Mendoza Reyes impuso en la pasada legislatura del Congreso de Oaxaca como líder de su bancada a Natividad Díaz, un personaje que, a comienzo de 2016, anunció una serie de auditorías para evidenciar el desfalco y el desvío de recursos que presuntamente habían perpetrado los líderes del PRD y PRI.

Luego de seis meses, sin embargo, sus compañeros de fracción la desconocieron y la acusaron de haber incurrido en los mismos ilícitos que ella había denunciado. No dio a conocer los resultados de las auditorías que supuestamente había comenzado.

Durante el proceso electoral de 2016, todavía como líder estatal de su partido, Mendoza se otorgó uno de los dos primeros lugares para ocupar una diputación plurinominal por su partido.

Una vez electo, volvió a intervenir a favor de Natividad Díaz para que fuera designada como presidenta estatal, ante los reclamos de los grupos que convergen al interior de esa corriente política.

Tras un proceso electivo marcado por las descalificaciones, el incendio de la sede estatal del PAN y recursos de impugnación, Díaz, finalmente, fue reconocida como lideresa.

En 2013, según información publicada por Reforma, el líder panista entregó un millón 282 mil pesos a Claudio Pacheco Altamirano a fin de que éste renunciara a la candidatura del PAN a la presidencia municipal de Santa María Tonameca.

Lo anterior, tuvo el objetivo de dejarle el camino libre al hermano de Juan Mendoza Reyes, Fernando Mendoza Reyes, quien ese mismo año se convirtió en edil.

“El que suscribe, Claudio Pacheco Altamirano, en pleno uso de mis facultades y sin ningún tipo de presión, de plena conformidad manifiesto lo siguiente y firmo al calce en original con mi puño y letra, que recibí la cantidad de $ 1, 282, 000.- (un millón dos cientos ochenta y dos mil pesos) en efectivo de manos del Lic. diputado Juan Iván Mendoza Reyes a cambio de renunciar a mi candidatura para Presidente Municipal de Santa María Tonameca”, expone el documento.

Tras el pago, Pacheco Altamirano también ofreció no participar en ninguna otra campaña política.

“Me comprometo a apoyar totalmente al candidato Fernando Mendoza Reyes del Partido Acción Nacional así como lo he acordado con el Lic. diputado Juan Mendoza Reyes. También me comprometo a guardar total discreción sobre este acuerdo pactado de plena conformidad por mi parte aquí en Barra del Potrero, Santa María Tonameca”, se lee en recibo.

La información también evidencia que en 2010, cuando Claudio Pacheco Altamirano era Presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Francisco Cozoaltepec, firmó otros dos recibos a Juan Mendoza Reyes para organizar movilizaciones tanto en su región como en la capital del estado.

 

Líder del PT, personero de Ulises Ruiz

 

Y el último representa es el petista Jesús Romero López, amigo entrañable del ex gobernador priista Ulises Ruiz Ortiz.

Durante 2016, en la época de campaña, fue filtrado un audio en el que se escucha al hoy diputado sosteniendo un diálogo vía telefónica con Ruiz Ortiz, quien lo considera como una especie de “hijo y hermano” a la vez.

El ex mandatario, quien fue acusado de cometer diversos actos de corrupción y enriquecimiento ilícito, aseguró haberle otorgado fuertes sumas de dinero al legislador y, luego, lo invitaba a pasar un tiempo al lado de su familia en Cancún, Quintana Roo.

Jesús Romero durante la misma época de campaña, reconoció la legitimidad del audio e intentó restarle trascendía con el argumento de que se trató de una plática trivial.

El diputado local fungió como operador político de Benjamín Robles Montoya, candidato perdedor al gobierno de Oaxaca.

Hace unos días, el líder petista anunció su renuncia al PRD para incorporarse al partido  Morena, de cara a las elecciones presidenciales de 2018.

La Jucopo es el órgano de gobierno de las cámaras de Diputados o de Senadores integrado por los coordinadores de los grupos parlamentarios con representación en el Congreso. En su seno se impulsan entendimientos, convergencias y acuerdos entre los grupos parlamentarios y, hacia el exterior, con el gobierno federal y otras instancias.

 

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