Inicio Portadas Muerte y desolación deja terremoto en Oaxaca

Muerte y desolación deja terremoto en Oaxaca

0
0
127

 

 

 

El municipio de Juchitán de Zaragoza –en el Istmo de Tehuantepec– sufrió la más grave devastación del país, hasta el cierre de esta edición el sábado por la tarde, se contabilizaban 46 personas muertas y 250 heridos, decenas de casas y edificios colapsados. Los cuerpos de rescate trabajan a marchas forzadas en busca de víctimas que pudieran estar sepultadas entre los escombros. También se contabilizan decesos en Tehuantepec, Ixtaltepec, Huamelula y Santa María Xadani

 

 David Méndez

 

Devastación, desolación y muerte, dejó a su paso el terremoto de 8.2 grados Richter que sacudió el sureste mexicano la noche del jueves pasado, y por el que hasta este sábado se contabilizaban un total de 64 víctimas mortales en Oaxaca, Chiapas y Tabasco.

Esta entidad, particularmente la región del Istmo de Tehuantepec, sufrió las más graves devastaciones del país, con un total de 46 fallecidos y más de 250 heridos de diversa magnitud, aún con la posibilidad de encontrar a más víctimas sepultadas entre los escombros de casas y edificios.

El último cuerpo que había sido localizado al cierre de este reporte, era el de un policía municipal de Juchitán de Zaragoza, quien pereció aplastado en el derrumbe del Palacio Municipal de aquella población.

La víctima fue identificada como Juan Jiménez, de 36 años de edad y con 17 años de servicio.

 

 Las víctimas

 

Con ese acontecimiento, el número de decesos en Juchitán se incrementó a 37, más dos en Tehuantepec; dos, en Ixtaltepec; dos, en Huamelula; uno en Niltepec y uno más en Santa María Xadani, confirmó la Coordinación Nacional de Protección Civil.

Algunos nombres de los fallecidos son Rosa Orozco Santiago, de 60 años; Cristian Iván Robledo Orozco, de 25; Naomi Ramírez, de 8; Gerardo Molina Gallegos; Angelina Domínguez Díaz, Rosalba Marcial Martínez, de 86; Nereyda Martínez Castillo, de 75; Aida de la Cruz Esparza, de 37; Miguel Zúñiga Ruiz, Mariano López Sánchez, de 83; Irma Sánchez Jiménez, de 35; José Lino Valdivieso Sánchez, de 22; Felipe García Esteva, Alfredo Ramos Verne; Apolonia Esteva Martínez y Casimiro Rey Jiménez.

Asimismo, se dio a conocer que 36 centros educativos de la entidad sufrieron diversos tipos de daños: seis, permanecían en estado crítico y 30 con afectaciones parciales. Decenas de planteles más reportaron daños menores.

No obstante, las autoridades fueron incapaces de dar un número, al menos, aproximado, de las viviendas que colapsaron a causa del movimiento telúrico y únicamente se limitaron a indicar que se trataba de “decenas” a lo largo de 42 municipios.

Antes los estragos, el gobierno mexicano emitió una declaratoria de emergencia extraordinaria para 41 municipios de Oaxaca por el sismo de magnitud 8.2 con epicentro en el municipio de Pijijiapan, Chiapas.

Lo anterior, tuvo el objetivo de activar los recursos del Fondo para la Atención de Emergencias (Fonden), con lo que las autoridades contarán con recursos para atender las necesidades alimenticias, de abrigo y de salud de la población afectada.

Los municipios afectados son Asunción Ixtaltepec, Chahuites, Ciudad Ixtepec, El Barrio de la Soledad, El Espinal, Guevea de Humboldt, Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, Magdalena Tequisistlán, Magdalena Tlacotepec, Matías Romero Avendaño, Reforma de Pineda, Salina Cruz, San Blas Atempa y San Dionisio del Mar.

También San Francisco del Mar, San Francisco Ixhuatán, San Juan Guichicovi, San Mateo del Mar, San Miguel Chimalapa, San Miguel Tenango, San Pedro Comitancillo, San Pedro Huamelula, San Pedro Huilotepec, San Pedro Tapanatepec, Santa María Chimalapa, Santa María Guienagati, Santa María Jalapa del Marqués, Santa María Mixtequilla, Santa María Petapa y Santa María Totolapilla.

Otros municipios afectados son: Santa María Xadani, Santiago Astata, Santiago Lachiguiri, Santiago Laollaga, Santiago Niltepec, Santo Domingo Chihuitán, Santo Domingo Ingenio, Santo Domingo Petapa, Santo Domingo Tehuantepec, Santo Domingo Zanatepec y Unión Hidalgo.

 

 

Sismos, tragedias nacionales

 

Al margen de registrado el jueves pasado, en los últimos 40 años, México ha sufrido cuatro grandes terremotos, que han causado miles de muertes, heridos y viviendas afectadas.

El terremoto de Veracruz de 1973, también conocido como El Terremoto de Orizaba, ha sido el peor que haya tenido lugar en esa entidad.

Sucedió el 28 de agosto con una magnitud de 7.0 grados en la escala de Richter, dejando miles de viviendas destruidas y al menos mil personas muertas.

Por otra parte, el terremoto de la Ciudad de México, es considerado el más mortífero de la era moderna; éste sucedió el jueves 19 de septiembre de1985, dañando gravemente al antiguo Distrito Federal.

Este sismo alcanzó una magnitud de 8.1 grados en la escala de Richter, una décima menos que el suscitado en Oaxaca; sin embargo, su duración, fue de poco más de dos minutos, fue lo que desencadenó una devastación brutal.

El epicentro se localizó en el Océano Pacífico y fue un sismo combinado de movimiento trepidatorio y oscilatorio en una falla localizada en la Brecha de Michoacán. Se reportó la muerte de 10 mil personas, según datos oficiales, así como más de 4 mil personas rescatadas con vida de entre los escombros y 250 mil perdieron sus casas.

El número de estructuras destruidas en su totalidad fue de 30 mil y con daños parciales, 68 mil. Michoacán, por ser el punto más cercano al epicentro del sismo, registró daños en 80 por ciento de los edificios.

El Terremoto de Colima, en octubre de 1995, fue un terremoto conocido por originar un tsunami a lo largo de la costa de Jalisco y Colima, con un saldo de más de 100 personas muertas, cientos de edificios dañados y miles de damnificados.

El sismo se caracterizó por dañar severamente a los centros vacacionales localizados en la región.

Otro seísmo se suscitó también en Colima en enero de 2003. Este movimiento tuvo una magnitud de 7.9 grados en la escala de Richter. Todo el estado y algunas zonas de Michoacán y Jalisco fueron afectados por el sismo con derrumbes de construcciones importantes,

decenas de muertos, cientos de heridos, 10 mil viviendas afectadas y daños graves a la red eléctrica y de comunicaciones.

 

Sismo evidencia

dos caras de México

 

El terremoto de magnitud 8.2 que sacudió México la medianoche del jueves mostró dos caras del nivel de preparación que tiene el país ante un desastre natural de este tamaño, sentenció la BBC de Londres en un reportaje.

“Por un lado, Ciudad de México, con sus habitantes nerviosos por los recuerdos del devastador terremoto de hace 32 años, con ligeros daños en algunos edificios.

“Y por el otro, las localidades de los estados de Chiapas y Oaxaca, con decenas de viviendas, edificios públicos y estructuras colapsadas”, resaltó.

Ambas regiones, agregó, sintieron los efectos de un terremoto similar al de 1985, de magnitud 8.1, el cual dejó unos 10 mil muertos y causó el colapso de cientos de viviendas y edificios.

“Pero las consecuencias fueron completamente distintas”.

Como explican los expertos, apuntó, la diferencia radica en la posición en la que se registró el epicentro de este jueves y el de hace tres décadas.

Pero también en el tipo de construcciones que se han levantado en México.

Mientras que en las zonas urbanas se han mejorado las técnicas de edificación, en algunas regiones rurales hay fallas en los reglamentos y una situación de pobreza que ponen en juego las vidas humanas.

“México ha avanzado en el establecimiento de una cultura sísmica. Esto es parte de un proceso que toma tiempo y que debe ser permanente”, expuso Mundo Sergio Alcocer, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“No tenemos una reglamentación robusta en algunas partes de la república mexicana, donde necesitamos actualizar las normas, los reglamentos de construcción”.

El epicentro se registró en aguas del Pacífico frente a la costa de Chiapas, a 650 km de Ciudad de México; en cambio, el terremoto de 1985 se originó a 400 km.

“Este sismo (jueves) tuvo niveles de intensidad de una tercera a una quinta parte de lo que se observó en 1985”, indicó en conferencia de prensa Leonardo Ramírez, jefe de la Unidad Sismológica de la UNAM.

En números técnicos, la noche del jueves en la capital mexicana fue registrado un movimiento de 9cm/segundos al cuadrado, mientras que hace tres décadas fue de 30cm/segundos al cuadrado.

Aunque la magnitud del temblor del jueves haya sido mayor a la de 1985, la intensidad reducida con la que llegó a la capital mexicana evitó el desastre allí.

“Hay que ser cuidadoso con las aseveraciones del desempeño que tuvieron las estructuras: no fue un sismo que se esperara que ocasionara daños”, señaló Ramírez.

Conforme han surgido los reportes locales, las autoridades han confirmado la muerte de decenas de personas, además de que viviendas, edificios públicos y hasta un hotel quedaron derruidos.

 

 ¿Fallas de construcción?

 

La jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN), Xyoli Pérez, señaló, por su parte, que es relativo el por qué en algunos edificios se percibió con mayor intensidad el temblor del jueves que en otros.

La distancia del epicentro, el tipo de terreno sobre el que está construida una edificación y la estructura que tiene son los factores clave.

Aun estando en la primera zona de impacto de un temblor como el del jueves, las edificaciones que siguen lineamientos de construcción adecuados soportan terremotos.

El problema es que las normas no son las mismas en todo el país, indicó Luis Álvarez, director del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

“Existen buenos códigos de construcción en Ciudad de México, adecuados, según los aprendizajes. En particular tras el temblor de 1985. Pero esta práctica no se ha extendido al resto del país”, sentenció.

 

 

Cargar más artículos relacionados
Cargar más en Portadas

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados *

Compruebe también

Establece UTVCO y SE Centros de Innovación

Flor Hernández La Secretaría de Economía y la Universidad Tecnológica de los Valles Centra…