Inicio Reportajes Las mentiras y farsas de AMLO

Las mentiras y farsas de AMLO

0
0
23

Alonso PÉREZ AVENDAÑO

-No, no, no, no, no, no, no, no, no, nueve no, quizá ocho o diez, demasiados. Una Mentira. Andrés Manuel López Obrador ha comenzado incluso a mentir. Niega rotundamente que dijo lo que dijo y las “benditas redes sociales” están presentes para evitar la tan pronta amnesia. Sus promesas, sus compromisos de campaña, comienzan a ser contradichos por sus nuevos planes.
“Te invito a que lo pruebes, nunca he dicho eso”, dijo ante Joaquín López Dóriga, que en el programa de Televisa, Tercer Grado, le preguntó sobre su compromiso de devolver al Ejército a los cuarteles. Brotaron de inmediato los videos de su tercera campaña presidencial: “No se resuelve nada con el uso del Ejército, de la Marina”, dijo cuando aún quería votos. ¿Era otro López Obrador?
-¿Nunca le ha dicho?, -le preguntó el conductor de noticiarios.
-No –dijo el artífice de la Cuarta Transformación que en su Plan Nacional de Paz y Seguridad de nuevo ha saltado a las prácticas usadas por los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, el uso de cuerpos militares para cumplir tareas de seguridad pública.
“No necesitamos un Ejército para la defensa”, se le escucha decir en otro video.
-He sido muy cuidadoso –insiste Obrador.
-Pero en los discursos públicos… -se cruza el periodista.
-No.
-No vamos a apagar el fuego con el fuego –dice el presidente en un video de campaña.
-No fue así, a mí me gustaría que lo revisaras… yo he cuidado durante muchos años mis palabras porque tiene que ver con mis convicciones, conozco la historia del Ejército, le dice a los periodistas mientras la cámara enfoca a un Leo Zuckerman divertido viendo cómo malabarean las palabras de Obrador.
El video nuevamente intercala la imagen de Obrador en campaña, en un spot.
“No es para eso el Ejército, vamos a enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia atendiendo las causas, esa es la forma más humana, más eficaz, no como lo han venido haciendo, que además no ha dado resultados”.
Es un minuto de 90 segundos en los que se expone una verdad. El presidente electo por una mayoría aplastante el pasado 1 de julio miente, trata de engañar o de pedir perdón sin pedirlo, de rectificar sin desmentirse primero. De aceptar que su discurso en campaña no concuerda con la realidad.
Detrás de esa decisión de crear la Guardia Nacional, organizaciones han develado un rasgo que siempre se ha criticado al tabasqueño: el autoritarismo.
Pese a que convocó a víctimas de “la guerra contra el narco”, de secuestro, de crímenes de Estado como los padres de los 43 a participar en los Foros Escucha para la Pacificación, el programa al próximo gobierno federal parece no haberle importado las propuestas que ahí se presentaron.
“El plan de seguridad de AMLO no incluyó los resultados de los Foros Escucha en los que su equipo convocó a las víctimas de violencia”, señaló Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano
“La propuesta final lo que exhibe es que hay una intención de no escuchar los foros que se tuvieron a lo largo del país. Esto nos podría llevar a opinar que tal vez tuvimos una simulación alrededor de los foros”, señala Rivas.
Y no ha sido la única vez en la que se ha acusado a López Obrador y a su equipo de generar una simulación. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) fue tajante al denunciar que los foros educativos que llevaba en caravana por el país el secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán, eran una farsa. Lo mismo sucedió con los foros para elaborar la Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas y con las consultas a las que Obrador convocó para “pedir la opinión del pueblo”.
Incluso analistas que están a favor de las consultas de López Obrador critican la forma en la que estas se llevaron a cabo.
Para el internacionalista Hernán Gómez, articulista en diversos medios nacionales, “está muy bien hacer consultas, hay una verdadera intención de ir hacia la democracia participativa, pero por otro lado creo que estuvieron pésimamente hechas, es de las cosas que están bien pero se hicieron mal. Venimos de una realidad en la que las decisiones se toman en círculos muy cerrados, donde los tecnócratas decidían el futuro de este país y donde ahora estamos pasando de una democracia cupular a una democracia popular”, señala el analista.
La “farsa” fue avalar proyectos millonarios como la Construcción del Tren Maya y el corredor Transístmico que conectará el Pacífico con el Atlántico con menos de un millón de votos.
“Incluso compartiendo la idea de que no está mal someter a consulta ciertas decisiones importantes, esa buena idea mal hecha termina siendo nociva, para mí las consultas terminan siendo una vacilada, un fraude, no entiendo cómo las celebran, cuánta gente fue a votar a sus consultas”, apunta Carlos Bravo Regidor, coordinador de investigación del programa de Periodismo del CIDE.

Aliados, el dedo en la llaga

Al semanario Proceso López Obrador tras el desencuentro, la revista ha regresado al tabasqueño a su portada, esta vez junto a Enrique Peña Nieto y el titular Perdón a cambio de estabilidad. Esta vez la publicación no se basa en una entrevista ni en la opinión a un externo, sino en palabras que el mismo López Obrador ha pronunciado.
El pasado 20 de noviembre dijo en entrevista a medios de comunicación que el perdón que otorgará su administración es para todos aquellos funcionarios públicos contra quienes actualmente no haya investigaciones judiciales iniciadas. Lo que no se denunció antes de su sexenio él no lo investigaría.
“Sí, es un perdón, así. Es lo que se está planteando, decirle al pueblo punto final que se acabe la historia trágica, horrenda de corrupción, de impunidad, que se acabe la política antipopular entreguista y que desde adelante ya no haya perdón a corruptos”. Su propuesta, resaltó, también será puesta a consulta con él haciendo campaña porque se perdone la corrupción cometida por los ex presidentes.
En la tercera consulta, que se realizará ya con él como presidente de México, incluirá tres preguntas, la segunda: “¿crees que Andrés Manuel, presidente de México, debe de promover que se juzgue para que haya justicia y no sólo se persiga a chivos expiatorios y se revisen las responsabilidades en delitos de corrupción y otros a Carlos Salinas, a Zedillo, a Fox, a Calderón y a Peña Nieto? ¿Sí o no?”
La inconformidad por el deslinde ha generado inconformidad entre sus seguidores, incluso los más adelantados como Alejandro Solalinde, quien rechazó que López Obrador pretenda dar un perdón “facilito”. “Como si lo estuviera viendo: ‘a ver, no pasa nada, hay que perdonar; perdonamos porque es mucha la corrupción’. Bueno, ya está perdonando a los mismos de Morena; ya está perdonando. Eso no puede ser”, expresó.
Para el poeta Javier Sicilia, la respuesta a la pregunta de esa consulta parece ser más fácil que para el mismo Obrador: “(Peña Nieto) nos debe muchas vidas, corrupciones inmensas, nos debe la vida política y social de esta nación junto con Felipe Calderón. Yo no los veo gozando de un retiro merecido, los veo enfrentando a este país y a las atrocidades que le hicieron. Los veo enfrentando a la justicia, es lo que a mí me interesaría y lo que le interesaría a la mayor parte de este país”.

Cargar más artículos relacionados
Cargar más en Reportajes

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados *

Compruebe también

Abren expedientes por amenazas contra periodistas oaxaqueños

Periodistas oaxaqueños de diversos medios de comunicación denunciaron haber sido víctimas …