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El gobernador Eduardo Vasconcelos: honradez y vocación de servicio

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Fue secretario de Gobernación, titular de la Secretaría de Educación Pública y ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; entre las obras realizadas en su gobierno destacan la reconstrucción del Palacio de Gobierno, la ejecución de la carretera Oaxaca-Tuxtepec, el inicio de la carretera Salina Cruz-Acapulco, la construcción de la Plaza de la Danza y del parque de beisbol que lleva su nombre, así como la reforestación del Cerro del Fortín

 

Carlos CERVANTES

 

Licenciado Eduardo Vasconcelos (1896-1953) fue gobernador interino de Oaxaca del 19 de enero de 1947 al primero de diciembre de 1950.

El Licenciado Eduardo Vasconcelos fue gobernador interino de Oaxaca del 19 de enero de 1947 al primero de diciembre de 1950. Su llegada a nuestra entidad fue considerada como un triunfo del pueblo después de haber derrocado al general Edmundo Sánchez Cano por sus excesos y prepotencia, además de sus pésimos funcionarios. Sin embargo y pese a las limitaciones presupuestarias el gobernador interino logró diversos beneficios materiales y culturales, se hizo querer por los oaxaqueños que -al concluir el cargo-, lo fueron a despedir a la orilla de la ciudad cuando salió para la capital del país a bordo de su automóvil seguido de otros vehículos. Entonces no contábamos con aeropuerto.

Al tomar posesión del cargo dijo en una parte de su discurso: “Si yo puedo hacer, movido por mi gran amor a Oaxaca, una administración que se caracterice porque no lleve un dolor a alguien, ni a un hombre, ni a un hogar o grupo social; si no derramo una sola gota de su sangre; si no limito en lo mínimo la libertad de nadie y si no robo un peso, ¡yo estaré con Cristo el más grande filósofo de la humanidad!”

Don Eduardo Vasconcelos o simplemente “Lalo” como lo llamaban sus amigos coloquialmente nació en 1896 en esta ciudad, cursó sus estudios de jurisprudencia en el Instituto de Ciencias y Artes del Estado y terminó la carrera en la UNAM, a partir de entonces ocupó diversos cargos públicos: diputado federal por Oaxaca, procurador de justicia del Estado de Guerrero, secretario de gobierno del Estado de México, Secretario de Gobernación y Titular de la SEP durante el gobierno del Presidente Abelardo Rodríguez; Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho. Fue primo de otro oaxaqueño notable: el Licenciado José Vasconcelos Calderón.

 

Atención para los grupos étnicos                  

 

Con una gran cultura y experiencia administrativa asumió la gubernatura de Oaxaca el 19 de enero de 1947 y de inmediato dio a conocer su programa prioritario de trabajo: atención a las comunicaciones terrestres, pavimentación y embanquetado de calles de la ciudad de Oaxaca que en su mayoría eran de terracería y solamente el primer cuadro contaba con pavimento a base de piedra, atención a la salud pública que estaba en pañales, desarrollo de las zonas marginadas así como un gran impulso a las actividades culturales y artísticas. Consideró que para abarcar a los diferentes grupos étnicos de la entidad con su propio lenguaje y costumbrismo era necesario no solamente revisar sino adaptar el sistema educativo; que el ejercicio era y es un elemento indispensable en la educación, así como incentivar las actividades culturales y artísticas que estaban olvidadas en las escuelas.

 

 

La obra material de Vasconcelos

 

En resumen las obras que logró durante el poco tiempo de su administración fueron: terminación de los trabajos de construcción del palacio de gobierno derrumbado por el sismo de 1931 (la placa de inauguración aún permanece en el cubo de la escalinata principal), ejecución de la carretera Oaxaca-Tuxtepec pasando por Valle Nacional, reinicio de los trabajos en la carretera Oaxaca-Puerto Angel, construcción de la carretera de Tehuacán a Pinotepa Nacional partiendo de la carretera interoceánica Veracruz-Chacahua, inicio de la carretera Salina Cruz-Acapulco, puentes en varias carreteras, instalación del servicio de radio, telégrafo y teléfono en diversas poblaciones de la entidad; confección del interesante estudio “Oaxaca Económico” (antecesor del Plan Oaxaca) como punto de partida para una planeación racional de la economía estatal tomando como base los productos naturales de cada zona incluyendo la minería.

 

Reforestación del Cerro del Fortín

 

Asimismo en su gobierno se inició la plantación masiva de arbolitos en el cerro del Fortín en la zona donde aún se conserva parte de esa reforestación, habiendo participado niños y jóvenes de las escuelas; fundó la escuela Oaxaqueña de Bellas Artes, previa restauración de una parte del ex convento de San José; construcción del parque de beisbol que hoy lleva su nombre; adquisición de campos deportivos en Huajuapan, Nochixtlán y Miahuatlán; construcción de la plaza de la danza con el arreglo integral frente al templo de la Soledad y construcción del jardín Sócrates, apertura del primer banco de sangre y una junta de consulta y vigilancia para supervisar precios en los artículos de primera necesidad.

Eduardo Vasconcelos adquirió el inmueble en Avenida Juárez y construyó la casa oficial para residencia de los gobernadores ya que hasta entonces se carecía de un espacio donde habitara el gobernador y su familia, pues ha sido y es costumbre que los gobernadores son enviados del centro del país y hasta entonces carecían de casa propia.

Al finalizar el interinato Vasconcelos entregó el cargo a Manuel Mayoral Heredia el primero de diciembre de 1950, otro gobernador que también fue corrido por el verdadero pueblo de Oaxaca. Tres años después, don Eduardo, falleció de un infarto con la satisfacción de haberse ganado el aprecio y cariño de los oaxaqueños, gracias a su honradez y don de gentes.

 

Penurias económicas de entonces

 

Vasconcelos al ocupar el cargo de Gobernador encontró en la caja de la tesorería estatal mil 894 pesos 21 centavos. El presupuesto anual era de cuatro millones de pesos. Quedó como secretario general del despacho el Lic. Cutberto Chagoya y tesorero, el señor Gustavo Álvarez. Era presidente de la República Miguel Alemán quien no quiso apoyar a Oaxaca, pese a las gestiones del gobernador Vasconcelos que hasta hoy tiene el mérito de haber sido uno de los más queridos del pueblo de Oaxaca y de acrisolada honradez. Recibía en palacio a todos quienes solicitaran hablarle así fueran las personas más humildes.

Por eso cuando se fue, la población salió a despedirlo con lágrimas en los ojos y en el alma.

Don Eduardo Vasconcelos impuso la moda de evitar dádivas a los periódicos de entonces: no anunciaba su trabajo que lo consideraba como una obligación y que sería el pueblo quien lo reconociera o lo rechazara. Entonces ni se soñaba en los “convenios de publicidad”, pues se trabajaba de manera transparente.

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