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Crisis política alcanza al Poder Judicial del Estado

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La disputa por el control del Poder Judicial del Estado entre los magistrados Alfredo Lagunas Rivera y Raúl Bolaños Cacho Guzmán, tiene como fondo una vieja rivalidad entre el propietario del diario “Noticias”, Ericel Gómez Nucamendi con el ex gobernador José Murat, que resurge ahora que el empresario editorial sale en defensa de su sobrino, el magistrado con licencia, señalado de malversación de recursos y quien fue presionado a separarse del cargo, mientras el magistrado interino es acusado de violar la normatividad para volver a ocupar la presidencia del Tribunal Superior de Justicia

 

Staff Real Politik

 

La pretensión del magistrado Alfredo Lagunas Rivera de regresar a la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) representa una abierta declaración de guerra del Grupo Oaxaca, que encabeza su tío Ericel Gómez Nucamendi, propietario del diario Noticias, a la dinastía Murat.

El anuncio de Lagunas Rivera de dejar sin efecto su licencia para volver a la titularidad del Poder Judicial reavivó viejas rencillas entre el empresario editorial y el ex gobernador José Murat (1998-2004), cuyo hijo Alejandro gobierna el estado desde el 1 de diciembre de 2016.

En marzo de 2017, apenas tres meses después del arranque de la administración de Alejandro Murat Hinojosa –hijo del ex mandatario–  Lagunas Rivera fue obligado a solicitar licencia a la titularidad del Poder Judicial –cargo que ocupó durante la administración de Gabino Cué Monteagudo (2010-2016)– para dar paso al interinato de Raúl Bolaños Cacho Guzmán.

El cambio se había anunciado desde el triunfo electoral del Partido Revolucionario Institucional (PRI), debido a que aun cuando la división de los Poderes establece una autonomía entre los mismos, en la entidad tanto el Congreso del Estado como el TSJE han sido un apéndice del Ejecutivo.

 

Un poder en crisis

 

La crisis política que vive Oaxaca producto del desgobierno y la ausencia del Estado de Derecho, ha alcanzado al Poder Judicial, con dos magistrados presidentes que se cuestionan uno al otro. Es el desprestigio del nada honorable Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, con un presidente con licencia que pide regresar a ocupar su cargo, y otro interino que se aferra al poder.

El magistrado presidente del Tribunal Superior del Estado, Alfredo Lagunas Rivera, solicitó licencia presionado por el gobierno de Alejandro Murat, y una vez que dejó el cargo, fue señalado de haber heredado un adeudo superior a los 80 millones de pesos, de los cuáles, según su sucesor, solo ha comprobado una parte.

En su lugar, siendo magistrado jubilado, entró Raúl Bolaños Cacho, violando la normatividad porque no fungía como magistrado en activo y no cumplió con los tres años en Sala para poder ocupar, legalmente, el cargo de presidente interino, hasta cubrir el resto del período de Lagunas Rivera.

Se atribuye a la decisión del presidente con licencia del Poder Judicial, de tramitar su regreso como magistrado presidente, al hecho de que se prepara en el Congreso local, una reforma para desaparecer el Consejo de la Judicatura, donde ocupa un cargo Lagunas Rivera. En otras palabras, quedaría desempleado.

En el fondo, sin embargo, aparece una vieja rivalidad entre el ex gobernador José Murat Casab y el propietario del diario “Noticias”, el ex diputado local Ericel Gómez Nucamendi, tío del presidente con licencia del Poder Judicial de Oaxaca, que ha incidido en la presión a Lagunas Rivera para que solicitara licencia al cargo que obtuvo gracias al pacto del “grupo Noticias” con el ex gobernador Gabino Cué Monteagudo y que le permitió al empresario-político acomodar una docena de parientes en el gabinete del gobierno anterior.

La respuesta del presidente interino del Tribunal Superior de Justicia, a la gestión de su antecesor, no satisface a los abogados que ven graves irregularidades y vicios en la llegada de Bolaños Cacho Guzmán, al cargo que ostenta, pues argumenta que “pasaron más de seis meses” del trámite de licencia a Lagunas Rivera y que, al no haber renunciado a la Judicatura, no puede regresar a la presidencia del PJO. Finalmente, dice, será el pleno de magistrados el que resuelva.

Lo más probable es que se trate de una solución política en el Poder Judicial de Oaxaca, que debe ser garante de la legalidad y de la pulcritud en la designación de cada uno de los magistrados, y más todavía en la del magistrado presidente. Se ha perdido, por lo menos, el procedimiento riguroso en la designación del magistrado presidente, pues hay dos y se descalifican mutuamente.

 

Las denuncias

 

Días después de ser avalado por los magistrados como su presidente, Bolaños Cacho Guzmán fue denunciado por ejercer de manera irregular la encomienda que ocupa por segunda ocasión –la primera fue en el periodo de Murat Casab, entre 1999 y 2004–, puesto que ya se encuentra jubilado en esta instancia.

La querella fue presentada ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, que encabeza Jorge Emilio Iruegas Álvarez, sin que exista algún pronunciamiento por parte de la autoridad y por el contrario, en la última semana se han registrado reuniones entre ambos personajes.

En este marco y ante el rumor de encarcelamiento de Lagunas Rivera, el pasado 13 de febrero, el magistrado presentó su desistimiento de licencia, para recuperar su posición y con ello, su fuero.

El hecho sin embargo, se interpreta como un último recurso para detener el avance de un proceso judicial por actos de corrupción que habrían sido cometidos por el sobrino del propietario del periódico Noticias, cuando se encontraba al frente del Tribunal.

 

Choque de trenes

 

Los pactos entre Gómez Nucamendi  y José Murat se rompieron, por lo que se vislumbra una inminente disputa entre ambos.

Y no es la primera vez que estos personajes se enfrentan.  En 2004, antes de concluir su mandato, el 28 de noviembre de ese año, las bodegas del periódico ubicadas en Santa Cruz Amilpas fueron tomadas.  Los hechos, de acuerdo a las denuncias públicas y penales presentadas por los trabajadores del diario y el propietario del mismo, fueron órdenes de José Murat.

“Como gobernador del estado, Murat Casab presionó a los propietarios del diario para que le vendieran el 50 por ciento de sus acciones a fin de que este medio de comunicación se plegara incondicionalmente a sus intereses y caprichos.  () Ante la negativa, llegó al exabrupto de manifestar en lugares públicos y privados ‘voy a acabar con Ericel y su periódico’, en referencia al presidente del Grupo Noticias”, señalaron en un comunicado los trabajadores.

Meses después, ya en el gobierno del también priista Ulises Ruiz Ortiz, una huelga de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), encabezada por David Aguilar Robles, estalló al interior del periódico.

Tras casi un mes de permanecer al interior de las oficinas del diario, un grupo de trabajadores salió y dejó al grupo de la CROC el inmueble, mismo que fue recuperado tras un pacto firmado entre Ruiz Ortiz y Gómez Nucamendi.

Luego de 14 años de la primera confrontación directa, un nuevo episodio podría registrarse en este año electoral, en el que inclusive, Gómez Nucamendi se encuentra entre los candidatos del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) al Senado de la República.

 

La manzana de la discordia

 

En este sentido es preciso señalar que el hijo de Bolaños Cacho Guzmán, Raúl Bolaños Cacho Cué –quien se separó de la titularidad de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (Sedesoh)—es el aspirante más visible al Senado por la coalición que conforma el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Verde Ecologista de México.

En la disputa también está presente el ex -magistrado presidente, Alfredo Lagunas Rivera, a quien se le investigaría por haber incurrido en desvíos de recursos, durante su gestión.

La manzana de la discordia, además del diario azul, pareciera ser la Senaduría de la República, y en un intento de detener a Morena, el PRI ha recurrido a las amenazas de encarcelamiento también contra otro de los candidateables por ese instituto político: Salomón Jara Cruz, quien fuera secretario de Agricultura en el gobierno de Cué Monteagudo.

El entramado político en Oaxaca se enreda como quesillo, en un clima además, de enrarecimiento en el que tan sólo en la última semana se registraron dos ataques armados, uno de ellos contra activistas y otro más contra familiares del presidente municipal de San Juan Lachigalla, Rafael Melchor Ruiz, los cuales dejaron como saldo 10 personas muertas.

Lo anterior es parte de la descomposición que provocan los políticos en las instituciones más relevantes del Gobierno en Oaxaca y que seguramente traerá consecuencias, pues no solo se trata del prestigio y de la credibilidad que debe prevalecer de la sociedad hacia el Poder Judicial, sino violaciones graves a la legalidad, lo que se traduce en que los actos de esos encumbrados funcionarios sean, por tanto, ilegales.

Es grave que apenas avanzado un año del gobierno de Alejandro Murat, se siente un precedente histórico que coloca al Poder Judicial de Oaxaca en niveles de escándalo de corrupción, de manipulaciones políticas y de usurpación de cargos en el más alto nivel.

 

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